Las 5 S de la sustentabilidad empresarial

En los últimos años, la humanidad ha transformado los ecosistemas para satisfacer sus necesidades. Como resultado, la huella ecológica que se produce en el mundo ha ido en aumento provocando distintos daños irreversibles en el medio ambiente. 

Un problema medioambiental

Se conoce como huella ecológica al indicador que determina el espacio terrestre y marino que se necesita para producir los recursos que una nación, empresa o persona utiliza, así como el espacio requerido para absorber los desechos generados por esta demanda.

En promedio, la huella que genera un ser humano es de 2.7 hectáreas, sin embargo, la capacidad máxima que el planeta puede dar a cada individuo es de 1.8 hectáreas, por lo que en este desfase radica uno de los mayores desafíos de sustentabilidad ambiental. 

En el caso mexicano, la situación se agravó a partir de 1961, año en que este indicador registraba 1.8 hectáreas per cápita. Para 2014, la huella ecológica alcanzaba 2.5 hectáreas y ya entonces, México ocupaba el lugar número 46 entre los países con déficit de biocapacidad a nivel mundial.

Importancia de este indicador para el desarrollo sustentable

El concepto fue acuñado en 1996 por los investigadores William Rees y Mathis Wackernagel, de la Universidad de Columbia Británica, siendo el último quien fundara la organización Global Ecological Footprint, que lleva el registro de esta métrica y de los índices de biocapacidad de una gran cantidad de países a nivel global.

Entre las actividades mayormente asociadas con el aumento de la huella ecológica están el uso de combustibles fósiles, la agricultura, pesca y ganadería, mientras que con respecto a la industria, ocurre lo mismo con los procesos logísticos.

Pero además, se suman a este fenómeno actividades de consumo particular para cubrir necesidades de alimentación, productos, servicios y transportes. De ahí la importancia de conocer esta métrica como primer paso para adquirir consciencia de la responsabilidad medioambiental que tenemos como individuos, sociedades y empresas.

Cinco S para una logística verde

El cuidado del medio ambiente es una tarea que no debería recaer solo en los gobiernos, pues concretar los cambios que ayuden a reducir el daño a los ecosistemas nos corresponden a todos. 

Desde el ámbito corporativo, una buena manera de comenzar a tomar cartas en el asunto es conocer e implementar un esquema basado en cinco prácticas para la sustentabilidad ambiental:

1. Separar innecesarios

Para ello hay que identificar las áreas con mayor consumo de recursos (agua, electricidad, materias primas, etc.) a fin de implementar estrategias que prevengan el desperdicio y promuevan la optimización. En los servicios de logística, el uso de TMS (Transportation Management System) permite llevar a cabo esta práctica evitando contratiempos y facilitando una mejor administración del combustible.

2. Sistematizar prácticas

Sobre todo aquellas relacionadas con la gestión del tiempo, materiales y residuos. Por ejemplo, a fin de implementar una logística verde, el uso de tecnologías como software de planeación de rutas no solo mejora el rendimiento en la operación diaria, sino que  contribuye a la neutralización de emisiones de CO₂ gracias a que permite la búsqueda de rutas alternas y con menos tráfico.

Nueva llamada a la acción

3. Suciedad cero

El aseo y desinfección de las áreas donde se emplean productos y equipos especializados puede derivar en la optimización del trabajo y en el ahorro de agua, electricidad y otros recursos.

4. Señalizar acciones

Consiste en establecer áreas específicas para cada etapa de los procesos logísticos, plantearse metas cuantificables y fomentar el uso responsable de maquinaria y equipo.

5. Sensibilización de personal

Primero en función de un compromiso social y luego como forma de identificación con la empresa. Alineado con esta filosofía, el programa Akzent Zero busca mitigar el impacto ambiental que genera el proceso de traslado de mercancía.

Si quieres conocer aun más información sobre todos los aspectos fundamentales que debes cubrir para hacer un salto hacia la sustentabilidad empresarial, no dudes en visitar este artículo donde obtendrás mucha más información al respecto. 

Hoy más que nunca, es momento de crear conciencia y apoyar mediante acciones concretas, el cuidado del medio ambiente.  Es por eso que en Akzent adecuamos nuestros procesos en pos de un desarrollo sustentable y a través de Akzent Zero contribuimos a que más empresas neutralicen la huella de carbono en sus cadenas logísticas.

Nueva llamada a la acción